Bosques Secundarios y Degradados

Los bosques secundarios son bosques que se regeneran a través de un proceso natural después de una perturbación humana o natural muy significativa y / o total de la vegetación forestal original. Muestran una gran diferencia en la estructura, la composición de las especies y el perfil de edad en comparación con los bosques primarios.

 

Los bosques degradados son bosques que han sido cosechados de manera insostenible. En estos bosques, la madera comercial se sobre explotó más allá de la capacidad de crecimiento natural del sistema.

Es importante señalar que la dinámica de la deforestación ha cambiado y que hoy el 74% de los bosques naturales bajo amenaza de deforestación no son bosques primarios, sino bosques degradados o secundarios.

¿Por qué los BSD importan?

Los bosques contribuyen a la mitigación del cambio climático de manera importante. Estos suponen una solución de bajo coste basada en la naturaleza para el secuestro de carbono. Sin embargo, los bosques maduros alcanzan una capacidad máxima de almacenamiento cuando el crecimiento y la descomposición se equilibran, y el efecto sobre el carbono atmosférico se vuelve neutral. Por definición, los bosques secundarios están creciendo y, por lo tanto, almacenan carbono adicional en la biomasa a medida que crecen. Su capacidad de almacenamiento, así como la de los bosques maduros, se puede mejorar aún más a través de una mejor gestión de los bosques.

 

Una gestión forestal cuidadosa puede acentuar aún más la tasa de absorción de carbono -hasta el doble- lo que hace que los bosques secundarios y jóvenes sean una herramienta clave para mitigar el cambio climático. Se calcula que un bosque joven absorbe hasta 23 toneladas de CO2 por hectárea cada año; dicho sea de paso, que esta cantidad excede las emisiones anuales del promedio luxemburgués.

Abordar los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Definición de los Bosques Secundarios

Potencial de los BSD