Naturaleza para la Vida

La ONG “Fundación Naturaleza para la Vida” (NPV) se constituyó en 1997 como entidad sin fines de lucro dedicada a la gestión forestal en la región del Petén, en Guatemala. El objetivo general de NPV era la conservación de los ecosistemas forestales en la región a través de la participación de las comunidades locales, propietarios privados, así como organizaciones de base e instituciones públicas y privadas para la gestión. La Fundación comenzó sus actividades de apoyo a las concesiones comunitarias en la zona de uso múltiple de la Reserva de la Biosfera Maya, uno de los mejores ejemplos de manejo comunitario de bosques naturales en América Latina.

 

Los bosques secundarios y degradados administrados por NPV y financiados por FCCF están ubicados al sur de la Reserva de la Biosfera Maya. El Petén tiene una de las tasas de deforestación más altas de América Central (con una pérdida anual de bosques del 3%) y los BSD se ven particularmente afectados. Sin embargo, los bosques en la región son ecosistemas muy productivos y existe una industria local de procesamiento de madera establecida.

 

Con la asociación entre NPV y propietarios de pequeñas y medianas áreas forestales, con el fin de proponer una certificación FSC al producto obtenido en bosques que generan ingresos regulares para el propietario al mismo tiempo que permiten la recuperación del bosque natural. Ni NPV ni FCCF adquieren tierras para este proyecto, pero trabajan dentro de la estructura de propiedad existente.

 

NPV tiene un equipo sólido con una larga experiencia en el manejo forestal, motivado por la perspectiva de brindar soluciones tangibles a los bosques secundarios y degradados de la región. Empezando con pequeñas áreas de aproximadamente 600ha la empresa está diseñada para crecer sustancialmente. Las actividades silvícolas las realizarán principalmente los terratenientes locales y su gente bajo la supervisión de NPV. Las operaciones específicas, como el registro o el aserrado, se contratarán con proveedores de servicios.

 

Todo ello sin olvidar que Guatemala es uno de los países más pobres de América Latina. Con este proyecto, es probable que un aumento de empleos formales en el nivel de las fincas individuales tenga efectos significativos. Por ejemplo, un contrato laboral formal con seguridad social permitirá que dos familias que viven en una de las áreas forestales envíen a sus hijos a la escuela.